jueves, 6 de octubre de 2016

Clúster Servicios de Medicina y Odontología

Logo de Clúster


El Clúster Servicios de Medicina y Odontología tiene como estrategia promover la cultura de confianza e integración institucional para la construcción de redes de cooperación, conocimiento e investigación en salud, con el fin de atraer al mercado internacional y contribuir al mejoramiento de la competitividad empresarial regional. Para potenciar la industria el clúster trabaja en las siguientes líneas estratégicas:

Pacientes internacionales: atraer la demanda extranjera para ofrecer una experiencia de alta calidad mediante servicios y procedimientos de excelencia clínica en hospitales y centros médicos de alta complejidad.

Gestión del conocimiento: busca promover el fortalecimiento empresarial de la cadena productiva con énfasis en innovación y generación de conocimiento clínico que permita la creación de productos, procedimientos y servicios nuevos para promover la industria de soluciones, mediante el fortalecimiento de las habilidades del talento humano de las entidades de salud como médicos, enfermeras y personal administrativo.

Innovación y Desarrollo en la industria local (I+D): con este pilar se busca el desarrollo de investigación e innovación en conjunto con empresas del sector complementario a la industria de la salud en Medellín como entidades de tecnología, dispositivos médicos y farmacias.

El Clúster está conformado por empresas de Servicios hospitalarios, Servicios ambulatorios, Servicios odontológicos, Universidades, Servicios de la cadena.


Clúster, inicio a un proyecto de reenfoque estratégico.




Video de nueva estrategia Clúster en servicios de Medicina.


DICOM, transmisión e intercambio de imágenes médicas a través de dispositivos

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Logo de DICOM

DICOM (Digital Imaging and Communications in Medicine) se ha convertido en el estándar de casi universalmente aceptado para transmisión e intercambio de imágenes médicas a través de dispositivos médicos conectados por medio de redes.   DICOM utiliza el protocolo más común para comunicación por medio de redes, el TCP/IP. La primera versión de este protocolo fue liberada en 1985 y solo cubría conexiones de dispositivo a dispositivo.

DICOM 3, la última versión del estándar, es mejor que sus predecesores por las siguientes razones:
Como ya se mencionó, se basa en el protocolo de internet TCP/IP permitiendo a los dispositivos médicos hacer uso del hardware y software comercial más común.
Exige estrictos contenidos para el encabezado de una imagen y la estructura de la información del pixel para cada tipo de modalidad de imágenes. De esta forma se mejora la interoperabilidad.
Requiere un sistema de conformidad, es decir, cada usuario podrá determinar a partir de la documentación de cada fabricante si dos dispositivos específicos pueden operar en conjunto.
Adopta un estándar abierto para desarrollo conjunto entre fabricantes y usuarios para poder llegar a consensos entre la dirección de los estándares.
DICOM está formado por 20 diferentes puntos o apartados. No todos los dispositivos cumplen todos y cada uno de estos puntos. 

Los siguientes son los servicios más comunes que pueden ser utilizados en las distintas modalidades de imágenes y PACS:
Almacenamiento de imágenes
Búsqueda y recuperación
Impresión
Lista de trabajo pendiente
Lista de trabajo realizada
Intercambio de archivos almacenados

Ejemplos de servicios de DICOM


A modo de ejemplo, DICOM puede usar el servicio de Query/Retreive para consultar en un PACS por archivos existentes y posteriormente traerlo de vuelta para una evaluación posterior. El servicio de Storage permite un almacenamiento básico de imágenes en PACS. El servicio de Storage Commitment es el encargado de establecer los protocolos de seguridad para transmisión de las imágenes. Otros servicios como DICOM Worklist recuperan una lista de trabajo del RIS al equipo de adquisición.

HL-7
HL-7 es un estándar (o grupo de estándares) acreditado del ANSI (American National Standards Institute). Estos estándares son utilizados en la mayoría de los centros de salud y en distintas áreas como equipo médico, Imagenología, seguros, farmacia entre otros. Estos estándares HL-7 supervisan la mayoría de la información clínica y administrativa como demografía, reportes de estudios, reclamos y órdenes. Los estándares HL-7 son generalmente usados para comunicación entre HIS y RIS. El HIS contiene el expediente completo del paciente mientras que el RIS únicamente la información relacionada específicamente con el servicio de radiología (desde la información de las citas del paciente hasta los reportes dictados y transcritos del médico).

En resumen, un departamento de radiología está formado por dos componentes principales. El primero llamado PACS (Sistema de archivo de imágenes y comunicación) archiva y distribuye las imágenes adquiridas en las distintas modalidades. El segundo (RIS) se encarga del manejo de datos, estadísticas, horarios etc. Es importante recalcar que todo esto se encuentra regulado por IHE (especialistas unidos para estándares) que facilitan la unificación de plataformas bajo un flujo de trabajo básico.

Video sobre DICOM


Servidor Web y la Medicina

Nuevas tendencias de Salud y Medicina


Introducción

La información sobre medicina y salud se ha hecho más accesible desde todos los frentes en la nueva sociedad del conocimiento. Más accesible para la audiencia de los medios, es decir, el público; los propios informadores y comunicadores, y para los propios miembros de la comunidad médica y científica.
Sin embargo, la accesibilidad que percibe el público, comunicadores y la comunidad científica convive con otra peculiaridad, la inflación de información.
Desde diversas ópticas se ha planteado la tormenta de información que se presenta a través de la red Internet. En los medios de comunicación este fenómeno es cada día más significativo.
La disponibilidad de información a través de recursos digitales en temas relacionados con la información sobre medicina y salud es creciente. Sin embargo, no todos los recursos presentes en la red telemática Internet son fiables como fuente, por lo que es necesario establecer unos estándares de control de calidad de dichos recursos. Se identifica una situación en la que datos de gran calidad se ofrecen junto a informaciones imprecisas.
En este sentido, se ha afirmado que las TIC (tecnologías de la información y de la comunicación) han facilitado la explosión de información en un marco donde conviven datos de gran calidad procedentes de personas, de grupos y de instituciones, con afiliaciones reconocidamente solventes y creíbles, con informaciones imprecisas, incompletas, no contrastadas, carentes de rigurosidad e, incluso, hasta malintencionadamente erróneas.
Los recursos digitales a los que tiene acceso la profesión médica, igualmente los tiene el medio de comunicación y la opinión pública. Las informaciones que contienen dichos recursos digitales son accesibles a su vez para toda la comunidad científica.

Mejor, la prensa escrita

Los estudios sobre contenidos informativos en prensa escrita sobre medicina y salud aportan sin embargo conclusiones más alentadoras.
Como confirma el Informe Quiral la información sobre medicina y salud en los diarios españoles ha experimentado una pequeña mejora en su calidad. Según se desprende de su edición de 2004, se han publicado menos textos que en el informe precedente, pero con más profundidad y dedicación.
El análisis de los 11.021 textos sobre medicina y salud publicados en 2004 indica una estabilización en el número de textos publicados, con una tendencia que se mantiene desde 1998, y un incremento de las noticias de mayor elaboración. Los temas más destacados han sido la alerta provocada por la gripe aviar, la financiación de la sanidad pública, y el debate sobre células madre y clonación; asimismo, la vacuna contra la malaria ha sido elegido como análisis de caso por su gran repercusión social.
La complejidad que algunos temas de salud conllevan viene a plantear "nuevos retos y desafíos tanto a los investigadores como a los editores y redactores de información periodística sobre sanidad y medicina". Por este motivo, los autores del informe plantean la necesidad de un mayor compromiso por parte de todos para llevar a cabo una labor de calidad sin perder la cercanía con el lector.
En 2004 los periodistas explicitaron con más frecuencia la fuente utilizada para elaborar su información: de un 48% en 2003 a un 59% en 2004. Sin embargo, todavía son muchos los textos en los que aparece tan sólo una fuente (2.782).

Por qué identificar sitios fiables

La realidad muestra que, exceptuando colectivos formados específicamente, la mayoría de usuarios de Internet y de la audiencia con un nivel medio de formación carece de criterios para seleccionar los recursos sobre medicina y salud en internet con garantías suficientes. Desde el colectivo médico, interesado en fomentar el uso correcto de la información clínica se han promovido varios sistemas. En cualquier caso, todos ellos parten de la base de que el reto pendiente es el de mantener el nivel de rigor y calidad de los contenidos y la arquitectura del recurso digital, ya que dichos mecanismos son voluntarios y de autoaplicación.
Internet agiliza la búsqueda de información y al mismo tiempo es una herramienta sencilla. Este factor se une a la continua aparición de contenidos, como se ha comentado.
Se calcula que los recursos de información disponibles en Internet aumentan a un ritmo vertiginoso. Según un informe elaborado por la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad hay aproximadamente unas 10.000 páginas web sanitarias. La Federación Americana de Editores estima que cada día ven la luz en el mundo más de 85.000 artículos, editoriales, reportajes, noticias, etc., directamente relacionados con la salud y con el mundo sanitario. Asimismo, diariamente 400 millones de personas en el mundo ven, leen o escuchan alguna noticia relacionada con la salud, a la vez que las revistas especializadas publican al día más de 1.000 artículos.
También, datos recientes presentados por el Dr. Miguel Angel Mayer, Director del Web Médica Acreditada, (sistema de acreditación de calidad de sitios web) explican la situación:
"Estamos ante un aumento exponencial de la información sanitaria en Internet: si utilizamos “health OR salud” en un buscador general como Google aparecen unas 1,840,000,000 páginas". El experto indica que "más de un 70-80% de usuarios de Internet buscan información sanitaria personal o para sus familiares" (30% en España, 35% en Noruega, 22% en Japón o el 14% los hispanos en Nueva York).
La calidad de la información sanitaria en Internet es muy discutible. En los últimos años se refleja la necesidad de identificar y evaluar un consenso en cuanto a criterios de calidad para que puedan ser utilizados como herramienta en la determinación de la calidad de los sitios web. Para conseguir este objetivo se hace necesaria la colaboración más estrecha entre sociedades científicas y colegiales e instituciones gubernamentales, así como la participación de asociaciones de consumidores y pacientes.
Los intentos para establecer métodos para la evaluación de las páginas web sanitarias se han planteado desde instituciones como Health on the Net Fundation (HON), Food and Drug Administration (FDA), American Medical Association (AMA) o la Internet HealthCare Coalition. "pero estos criterios no han sido sistemáticamente aplicados en las webs sanitarias, tanto a la hora de su creación como de su evaluación. Además, muchos de estos sistemas dependen de la colaboración voluntaria de las personas que crean los sitios web, por lo que la vigencia, validez y fiabilidad de estas evaluaciones es complicada de establecer". 
La AMA estableció como iniciativa personal en el año 2000 unos principios que rigen las normas que deben cumplir las páginas web sanitarias, con el fin de garantizar la calidad de la información contenida en ellas. Así, se hace referencia al contenido, a la publicidad y al patrocinio, a la privacidad y la confidencialidad y al comercio electrónico.
Los criterios utilizados con más frecuencia en las distintas iniciativas se suelen relacionar con el contenido, el diseño y la estética del sitio, la descripción de los autores, los patrocinadores, la actualización de la información (incluyendo frecuencia de actualización, vigencia y mantenimiento del web), la autoría de las fuentes, la facilidad de uso, la accesibilidad y la disponibilidad.
Es evidente que en los últimos cinco años, no han cesado de aparecer métodos diversos, procedentes del ámbito institucional, profesional y del privado. De hecho, se conocen hasta un centenar de instrumentos utilizados hasta ahora para evaluar la calidad.

Metadatos para la salud en XLM/RDF

El proyecto más consolidado en el ámbito europeo es el denominado Quatro. Su planteamiento es el de una visión integradora concibiendo una web semántica que permita la existencia de Internet sobre contenidos médicos y clínicos de confianza para el usuario. Es fruto de la colaboración y de la coordinación de expertos y participan las siguientes instituciones:
  • Coolwave. Compañía e-Media del Reino Unido
  • ECP.NL (Platform for eNederlands). Colectivo independiente para usuarios de Internet en Holanda.
  • ERCIM (European Research Consortium for Informatics and Mathematics). W3C para el ámbito de Europa.
  • ICRA (Coordinador técnico). Internet Content and Rating Association, del Reino Unido
  • IQUA (Agencia de Calidad en Internet), ubicada en España (Barcelona).
  • NCSR (The Greek National Centre for Scientific Research) de Grecia.
  • Pira International (Coordinator del proyecto). Una editorial de prestigio del Reino Unido.
  • Universidad de Milán (Department of Computer Science and Communication), en Italia.
  • Web Médica Acreditada del COMB, perteneceinte al Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, en España y dirigido por el Dr. Miguel Angel Mayer.

Este sistema se plantea en sus objetivos crear herramientas informáticas que podrían integrarse en buscadores como Google o Yahoo y que permiten al usuario conocer si el sitio web dispone de acreditación, utilizando el sistema de tags o metadatos en lenguaje XLM, reconocibles por un servidor programado para ello. La posibilidad de utilizar los buscadores mediante el desarrollo de aplicaciones tipo barra de navegación se ha planteado también desde trabajos científicos previos, basados en el análisis de sitios web informativos.
El sistema de Quatro se basa en tres ejes de control por sistemas informáticos:
  • ViQ: Barra de herramientas que reconoce la presencia de sellos en una web que está siendo visitada y añade el icono adecuado al navegador.
  • LADI (Label Display Interface): Interfaz de visualización de etiquetas para resultados de motores de búsqueda que anota los resultados de dichos motores.
  • QUAPRO: Aplicación intermedia entre ViQ, LADI y las Autoridades de Acreditación y Calidad como son: WMA, IQUA o ICRA. Se comunica por un lado con LADI o ViQ y, por el otro, con las base de datos de las autoridades de etiquetado a través de sus DAcc. QUAPRO recibe URLs de la web a valorar y la visita en busca de si dispone información sobre alguno de los sellos reconocidos.

La web médica acreditada es un sistema impulsado desde el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) y que otorga un sello de acreditación. Con este sello se reconocen unos principios mínimos desde el punto de vista deontológico médico y de la calidad y del rigor de la información que se ofrece. El Comité permanente supervisa si se cumple con los criterios y si es posible otrogar o renovar este sello.

Web Médica Acreditada: Proceso de Acreditación.


Fiabilidad, un aspecto esencial de la calidad

Es evidente, por todo lo visto, que ser fiable para un sitio sanitario sea de contenidos científicos, técnicos o divulgativos, como el caso de un periódico digital o cibermedio, es esencial. Sin fiabilidad no hay calidad suficiente para considerar un portal sanitario útil para el usuario. En consecuencia, se precisa que la acreditación sea urgente y responda a las exigencias de la comunidad médica, científica y de usuarios generales.
En este sentido, lograr un mecanismo informático viable, como el de tags, beneficiaría sobre todo a nosotros mismos como usuarios pacientes, que acudimos a la red para encontrar una solución a nuestro problema de salud específico. Cuantos errores diagnósticos, tratamientos ineficaces, conocimientos infundados sobre la enfermedad podríamos evitar, con su consecuente beneficio económico si la acreditación fuese al menos aceptada por los principales sitios de consulta. Sería, además, el cribaje perfecto para identificar a entidades, instituciones o empresas que difunden en internet recomendaciones no científicas, basadas en conceptos pseudocientíficos y carentes del rigor suficiente y que pueden comprometer el estado de salud de las personas. Del mismo modo, sería la hora de los pacientes, de los afectados por la enfermedad que merecen información de calidad, contrastada, segura y válida para su demanda informativa.

El perfil del ciberusuario y buscador de salud.

¿Quienes forman en la Unión Europea y en España la audiencia en internet y cómo se comporta ésta ante la información sanitaria?
Ateniéndonos a la encuesta de Eurobarómetro, sólo una pequeña proporción (23,1%) de la población de la Unión Europea utiliza Internet para conseguir información sobre salud. De hecho España ocupa en este ranking el penúltimo puesto de la UE para consultar salud. (En Dinamarca, los Países Bajos, Suecia, Finlandia y Luxemburgo esta proporción alcanza respectivamente el 41,4%, el 38,7%, 33,5% y 32,4% de la población).

 Encuesta Eurobarómetro 2005.

En Grecia (11,7%), España, como se ha mencionado, (13,5%), Portugal (14%) y Francia
(15,3), por su parte, la población utiliza menos Internet con este fin. El 14,2% lo utiliza al menos de una vez al mes, el 4,5% una vez al mes, el 3% una vez a la semana y el 1,4% una vez al día.
Ante la pregunta sobre cual es la principal fuente de información sanitaria, la mayoría de los ciudadanos europeos mencionan a los profesionales sanitarios (farmacéuticos, médicos, etc), según la última encuesta de Eurobarómetro. Esto sucede especialmente en Irlanda y España, donde el 61,9% y el 61,8% respectivamente, contestaron así.
En la misma encuesta de Eurobarómetro, las mujeres demostraron tener más preferencia por consultar a los profesionales sanitarios que los hombres (46,4% de ellas frente a 44,2% de ellos) utilizándolos como principal fuente de información sanitaria. Por su parte, los hombres utilizan más la televisión (20,9% frente a un 18,9% de las mujeres).
Del mismo modo, Los resultados muestran que las organizaciones sanitarias/médicas (como Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, etc.) son la fuente de información sanitaria en la que más confía la gente.
La segunda fuente de información en la que más se confía, mencionada por el 67,2% de
los encuestados, son las organizaciones de consumidores.
La escuela y la universidad, así como las organizaciones ecologistas también son mencionadas por un 65,5% y un 63%, respectivamente, de los entrevistados. Las fuentes de información en las que menos se confía son los partidos políticos y las empresas (el 10,7% y el 16% de la gente confía en ellos). En el Reino Unido este nivel de confianza es el menor para las dos fuentes, un 5,6% y un 9,4%, proporcionalmente, de las respuestas así lo indican.
Los medios de comunicación, según la encuesta, no tienen buena reputación, o al menos no conforman el ámbito de mayor confianza, ya que el 43,1% de los encuestados de la Unión Europea no confían en ellos, sí confían el 39,3%. Si consideramos los datos país por país, no encontramos con que Portugal (66,8%), España (61,1%), Grecia (57,5%), Finlandia (52,5%), Bélgica (45,7%), Irlanda (42,8%) e Italia (42,6%) tiene una buena opinión sobre esta fuente de información; mientras que en Suecia, el Reino Unido, Dinamarca, Luxemburgo, Francia y los Países Bajos pasa lo contrario (65,9%, 60,8%, 55,2%, 52,7%, 52% y 44,2%, respectivamente, de “no confío”). En Alemania y Austria la opinión está menos clara.
De todo ello, podemos deducir que el contacto directo " face to face " continúa siendo esencial para la persona que necesita información o consejo médico y por tanto internet es hoy un complemento que en muy pocas ocasiones se convierte en la principal fuente de asesoramiento.
Pero internet y las nuevas tecnologías de la comunicación permiten funcionalidades diversas y aportan beneficios en niveles muy distintos del mundo de la atención médica de los ciudadanos. Son conocidas las experiencias por e-mail para la gestión de las consultas en centros sanitarios, el uso de terminales telefónicos o dispositivos de transmisión para mejorar el control de la enfermedad que se integran con aplicaciones web o incluso la existencia de hospitales virtuales que solucionan la atención de colectivos de pacientes específicos. todo ello incide en mayor agilidad asistencial, ahorro presupuestario y, sobre todo, beneficio para la salud del afectado.
Los datos oficiales sobre la audiencia de salud y medicina en cuanto a contenidos o servicios informativos los ofrece la empresa pública red.es con su encuesta “Uso y perfil de usuarios de internet” (septiembre 2003 – marzo 2005), del Observatorio de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, publicado en el mes de Octubre del 2005.
Cuando se refiere al uso de servicios utilizados, como es la información de salud, la encuesta establece un descenso del tanto por ciento de internautas como muestra la gráfica, descendiendo del 27.9, existente en le periodo de 2003, al 25,3, correspondiente al periodo de encuesta del año 2005.

Encuesta Red.es

Tipología de las webs de salud y medicina

El universo de sitios web sobre contenido médico es amplio y, a la vez, atomizado en su temática y en permanente cambio tecnológico. Por lo tanto un intento de categorización debe considerar criterios los suficientemente definidos, estables y homogéneos si se quieren diferenciar tipologías.
Si nos atenemos a los contenidos según la audiencia, una primera división lógica se puede establecer entre webs de uso profesional sanitario y/o científico y las webs sanitarias divulgativas o de uso común. Sin embargo, los contenidos son permeables en cuanto a su organización y distribución en los sitios web (lo profesional y lo divulgativo se entremezclan), por lo que se tiene que considerar un tercer tipo mixto o variable donde coexisten lo destinado al público experto y el general.
Conocer la titularidad de un sitio web en medicina y salud puede ser una información relevante pues ayudará a mejorar la calidad de los sitios públicos. Sin embargo, no es una clasificación que sea un punto de partida que ayude a clarificar la tipología de los sitios web sobre un área concreta.
Las dos divisiones nos ofrecen el siguiente cuadro donde la audiencia o el contenido pueden compartirse y dar diversas combinaciones.
También según el mapa de cibermedios realizado recientemente por un equipo de investigadores españoles, es decir aquellos medios de comunicación sobre esta temática que están en la red internet, dentro del grupo de ciencia, sanidad y técnica suponen cerca del siete por ciento de la oferta actual. Es un indicador orientativo de cuál es realmente su ubicación en el entorno de la prensa digital. No obstante, la muestra de los 35 cibermedios no especifica los cibermedios concretos de cada área de cine, sanidad y técnica, y no es posible diferenciar si pertenece este subgrupo a lenguas autonómicas diferentes, como el castellano, vasco, gallego, catalán o valenciano.
Si no atenemos a la OJD como principal fuente de control y verificación de tráfico en la web relativa a cibermedios y sitios web de salud y medicina, su clasificación nos ayudará a evaluar su nivel de audiencia, sin embargo pese a que ya utiliza el sistema tags, desde su propio servidor, no ofrece la información de archivos log de los servidores de cada sitio web, lo que serviría para contrastar algunas divergencias que se producen al comparar la información de los dos sistemas de medición.

Tres ámbitos de evolución

Podríamos sintetizar en tres ámbitos en los que los sitios web experimentan fuertes cambios. Prioritariamente, he considerado a los sitios "vivos", es decir, aquellos que al menos actualizan sus contenidos diariamente y mantienen un mínimo de interactividad con la audiencia.

1.  Interactividad
Cada vez los sitios web incorporan nuevos servicios a través de interenet, adaptados a los colectivos de pacientes y estructurados según las exigencias documentales de los profesionales sanitarios. La utilización de webcast en el caso de cibermedios, como Medicinatv.com (http://www.medicinatv.com) o Diariomedico.com (http://www.diariomedico.com) son una muestra de ello. La recepción de boletines electrónicos personalizados "a la carta", diferenciando el acceso gratuito y de pago de los vínculos, es frecuente entre las principales editoriales médicas y las revistas con factor de impacto relevante.

2.  Actualización
Como sucede en el contexto, de internet, los contenidos propios de los sitios web de salud se actualizan con más frecuencia al lo largo del día, no sólo por la mejora de recursos humanos, sino sobre todo por la aportación de servicios agregadores o RSS. Este grado de actualización es típico de la información periodística diaria. El sitio web profesional ofrece con más frecuencia, por su lado, actualizaciones de sus fondos documentales y esta peculiaridad es una de las más valoradas por los usuarios.

3. Control de calidad
Podría pensarse que revistas top de la información científica no requerirían de sellos de calidad o acreditaciones específicas en internet para su difusión. Sin embargo, el continuo cambio de estas revistas y precisamente por sus posibilidades de potenciar la macronavegación hacia el universo hipertextual, incorporando nuevas secciones interactivas incluso, requieren de ciertos controles y herramientas que un comité tradicional de la edición de papel no puede abarcar. Si un buscador general como Google o Yahoo recoge un artículo reciente de este pool de las revistas científicas de prestigio, debería asegurar a su audiencia de que se trata del artículo original y no de copias fraudulentas o versiones reelaboradas, al menos, en beneficio del rigor e incluso la salud de la población. Es evidente, por tanto que se precisa sin lugar a dudas un sistema de acreditación de calidad, controlado por expertos y de modo totalmente transparente, ya se trate de sitios web científicos o divulgativos, incluyendo los mencionados cibermedios. El concepto de web semántica puede ser clave para ello.

No sólo el acceso a conocimiento médico es importante en Medicina... Sino también los avances tecnológicos en la misma, aquí les dejo un video de algunos avances tecnológicos importantes en la Medicina 


Instalación de un servidor Proxy por Disico y la Escuela de Medicina de Chile

Instalación de un servidor Proxy permitirá a estudiantes y académicos ingresar desde cualquier lugar

Más de 18 mil estudiantes, académicos y funcionarios de nuestra casa de estudios pueden acceder a contar de hoy, de manera más libre, segura y desde cualquier lugar en el que se encuentren, a los recursos de información electrónicos del Sistema Integrado de Bibliotecas de la Universidad de Valparaíso, Sibuval.

Ello gracias a la habilitación de una plataforma informática Proxy, cuya implementación se enmarca dentro de los objetivos estratégicos del Programa de Mejoramiento Institucional UVA1315, que impulsa la División Académica. 

En lo específico, la medida forma parte de los objetivos establecidos en dicha iniciativa para el ámbito de las líneas de acción destinadas a modernizar las TIC’s y redes tecnológicas existentes, con el propósito de fortalecer los procesos de aprendizaje e investigación.

El nuevo servicio fue inaugurado oficialmente en el Día del Bibliotecario, en reconocimiento a la gestión que realizan esos profesionales en la UV, y se concretó gracias al apoyo y la participación de la Dirección de Servicios de Información y Computación (Disico) y la Escuela de Medicina, unidad académica cuya biblioteca fue la primera en habilitar, en 2012, un sistema de acceso seguro a los recursos de información electrónicos de la Universidad. Este último, sin embargo, sólo operaba al interior de las dependencias institucionales.

“Queremos agradecer a todas las personas y unidades que han participado en este desafío —en especial a la Escuela de Medicina, que nos facilitó su servidor virtual—, ya que ahora contamos con un sistema mucho más amplio y moderno, que está disponible para todos nuestros estudiantes de pre y postgrado, docentes, investigadores y funcionarios”, dijo Cecilia Sagüez, directora del Sistema Integrado de Bibliotecas de la UV.

Luego de validar su ingreso mediante una clave, el usuario podrá acceder a miles de bases de datos, documentos, e-books, revistas y publicaciones institucionales electrónicas, independiente del lugar físico en el que se encuentren, sea en sus hogares, salas de clase o en cualquier otra parte.


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La Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

Verificación de acceso

Para acceder a la red informática Proxy será necesario realizar una validación previa, para lo cual los usuarios respectivos deberán registrarse ingresando su nombre de usuario y contraseña.

Los estudiantes de pre y postgrado deberán digitar su RUT sin puntos, guión ni dígito verificador y luego la misma clave que utilizan para acceder al portal académico.

Los académicos y funcionarios, en tanto, deberán hacerlo digitando su actual cuenta de correo electrónico institucional y posteriormente, la contraseña asignada para el mismo.

“En todo caso, antes de ingresar a la plataforma y para evitar problemas, es necesario que los usuarios configuren su navegador de internet, de acuerdo a los procedimientos que se encuentran disponibles en el portal de Biblioteca. Para cualquier consulta o comentario, recomendamos contactarnos al correo  sibuval.comunicaciones@uv.cl”, precisó Rodrigo Castro, bibliotecólogo y coordinador del Área de Gestión de TIC’s.


Estudiante accediendo a los recursos de información electrónicos del Sistema Integrado de Bibliotecas de la Universidad de Valparaíso.





Video para visualizar el protocolo de procedimientos...


Servidores para la búsqueda de datos en Medicina

Bases de datos médicas en Internet

Introducción


A través de Internet es posible acceder a infinidad de recursos de interés para los profesionales vinculados a la medicina. De entre este gran volumen de información, las bases de datos destacan como recurso de especial interés para acceder a la información científica. Bases de datos biomédicas de carácter general como Medline, y otras como Aidsline o CancerLit que cubren especialidades concretas, están disponibles a través de Internet.

Los grupos editoriales de revistas científicas, así como los productores de bases de datos especializadas, han escogido Internet como vía de acceso a sus productos. Las mejoras tecnológicas, el aumento de la velocidad de acceso y el diseño de interfaz de búsqueda más intuitivas auguran un futuro esperanzador a estos nuevos productos que han apostado por Internet.

Actualmente, la mayoría de las bases de datos bibliográficas disponibles en Internet son referenciales, es decir, que ofrecen únicamente la cita bibliográfica del documento original. Esta situación está cambiando, de manera que empieza a hacerse evidente el progresivo incremento de bases de datos que incluyen el texto completo del documento.

En Internet es posible acceder gratuitamente a bases de datos creadas y mantenidas, en su mayoría, por centros de investigación, universidades y organizaciones de carácter público. Pero el acceso a determinadas bases requiere el pago a las entidades productoras y/o distribuidoras, en su mayoría norteamericanas, cuyos productos cubren especialmente la producción científica (anglosajona). Las bases de datos europeas y, concretamente las españolas, están en clara minoría y, por lo general, no han empezado todavía a migrar sus interfaces a Internet.

Guía de recursos de Medicina y Enfermería: Bases de datos.



Medline y la National Library of Medicine


MedlinePlus Información de salud para usted
Medline: Recurso gratuito que ofrece una colección de información confiable de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM, por sus siglas en inglés), los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) y otras agencias gubernamentales y organizaciones de salud. 

Desde la página web de la National Library of Medicine (NLM) de Estados Unidos se puede acceder a «NLM's Databases & Electronic Information Sources» (http://www.nlm.nih.gov/databases/databases.html), un listado exhaustivo de las bases de datos gratuitas que este centro tiene accesibles vía Internet.

La consulta de la base de datos Medline desde el servidor de la NLM es gratuita desde junio de 1997. Hay dos vías de acceso:

PubMed (http://www.ncbi.nlm.nih. gov/PubMed/medline.html): acceso a Medline (desde el año 1966 hasta la actualidad) y PreMedline (registros que todavía no se han incluido en Medline).

Internet Grateful Med (http://igm. nlm.nih.gov): permite consultar, además de Medline y PreMedline, las siguientes bases de datos: AIDSLINE, AIDSDRUGS, AIDSTRIALS, BIOETHICSLINE, ChemID, DIRLINE, HealthSTAR, HISTLINE, HSRPROJ, OLDMEDLINE, POPLINE, SDILINE, SPACELINE y TOXLINE.

Otra posibilidad de acceder a Medline es a través de diversas páginas web especializadas en medicina. Establecer el enlace a Medline se ha convertido, para estas páginas, en una manera de dar un servicio de valor añadido. Así pues, el usuario que desea consultar la base de datos puede escoger entre un amplio abanico de opciones, teniendo en cuenta, entre otros, aspectos como los años de cobertura de la base, la interfaz de búsqueda o la velocidad de acceso:

HealthGate (http://www.healthgate.com/HealthGate/MEDLINE/search-adv.shtml): acceso a Medline y otras bases de datos de la National Library of Medicine: AIDSLine, AIDSDrugs, AIDSTrials, CancerLit, BioethicsLine y HealthStar.

BioMedNet (http://biomednet.com): ofrece la consulta a Medline desde 1966; también incluye otras bases de datos propias. Es necesario registrarse (gratuitamente) como usuario.

Además de bases de datos referenciales la «Information Technology Branch» de la National Library of Medicine ha desarrollado Health Services Technology Assessment Texts (HSTAT) (http://text.nlm.nih.gov), una base que incluye el texto completo de recursos como directrices de práctica clínica, guías rápidas, informes de la Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR), protocolos del Center for Substance Abuse Treatment (CSAT), entre otros.

Vigilancia epidemiológica
Lo que queda claro es que no todo termina con Medline, que ha experimentado una revalorización importante desde que está disponible gratuitamente en Internet. Así, una de las especialidades médicas mejor cubiertas es la medicina preventiva y todo aquello relacionado con la vigilancia epidemiológica y las enfermedades de transmisión.

El Centre for Diseases Control (CDC) del Departamento de Sanidad de los Estados Unidos es una institución de referencia. Desde su página web (http://www.cdc.gov), es posible acceder a informes, directrices, guías, noticias, enlaces y servicios sobre inmunización, prevención y control de enfermedades. Dos de sus boletines disponen de una base de datos que facilita una búsqueda eficaz. Se trata de:

MMWR (Morbidity and Mortality Weekly Report) (http://www.cdc.gov/ epo/mmwr/mmwr.html).

EID (Emerging Infectious Diseases) (http://www.cdc.gov/ncidod/EID/index.htm).

 A estas 2 bases de datos hay que añadir una tercera. Se trata de «CDC Prevention Guidelines Database» (http://aepo-xdv-www.epo.cdc.gov/ wonder/prevguid/prevguid.htm), que recoge el texto completo de todas las guías y recomendaciones oficiales publicadas por el CDC: más de 400 documentos entre los cuales hay guías de enfermedades de transmisión sexual y yellow books (información médica para gente que viaja por todo el mundo).

En el ámbito europeo destaca la versión electrónica de EuroSurveillance (http://www.eurosurv.org/), un boletín semanal sobre enfermedades de transmisión financiado por la Comisión de las Comunidades Europeas.

En España el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) también publica la versión electrónica de su Boletín Epidemiológico semanal (http://www.isciii.es/cne/), pero la actualización no es regular.

El CDC, junto con los National Institutes of Health, es coautor de Combined Health Information Database (CHID) (http://chid.nih.gov), una base de datos de actualización trimestral que incluye referencias de libros, artículos de revistas, folletos, audiovisuales y otros materiales (no indizados en ninguna otra parte) relacionados con más de 15 especialidades médicas: sida, Alzheimer, cáncer, diabetes, epilepsia, control del peso, etc.

Organizaciones internacionales: OMS y Comisión Europea

La OMS dispone de WHOSIS (WHO Statistical Information System) (http://www.who.ch/whosis), una base que recoge información y datos estadísticos sobre el estado actual de la salud de la población mundial. Próximamente se publicarán los datos correspondientes al año 1998.

CORDIS (http://www.cordis.lu/) constituyen un conjunto de bases de datos multidisciplinarias sobre investigación y desarrollo comunitarios. Como parte integrante del programa «Innovación» de la Comisión Europea, CORDIS proporciona información sobre una amplia gama de actividades de investigación y desarrollo. La interfaz de búsqueda está en castellano.

Otras especialidades médicas

La Canadian Medical Association (CMA) recopila en su servidor (http://www.cma.ca.) más de 500 guías de práctica clínica (texto completo) sobre 40 especialidades médicas. La base de datos, muy actualizada, se indiza siguiendo el MeSH (Medical Subject Headings), que es el tesauro de descriptores temáticos de Medline, creado por la National Library of Medicine.

PharmInfoNet (Pharmaceutical Information Network) (http://pharminfo.com/drugdb) es un vademécum, no exhaustivo, de productos farmacéuticos.

OncoWeb (http://www.oncoweb. com): página web de la European School of Oncology y el Greenwich Medical Online para los profesionales del campo de la oncología.

European Bioinformatics Institute (EBI) (http://www.ebi.ac.uk/ dbases/ topdata.html) ofrece y mantiene el EMBL Nucleotide Sequence Database y el SWISS-PROT Protein Sequence Database, entre otros.

España
La producción de información biomédica en España es limitada. Muchas de las editoriales científicas que publican artículos biomédicos disponen de la versión electrónica de sus publicaciones, pero el número de bases de datos disponibles a través de Internet es escaso.

Índice Médico Español (IME) (http://ebano.cti.csic.es:8080/cgi/nph-bwcgis-ime/BASIS/ime/imewww/docu/SF): contiene referencias de revistas médicas publicadas en España desde el año 1971. Actualmente incluye más de 174.760 registros. El creador de la base es el Instituto de Estudios Documentales e Históricos sobre la Ciencia de la Universidad de Valencia (CSIC). El acceso es restringido, ya que se necesita suscripción, aunque permite realizar búsquedas gratuitas restringiendo su resultado a 10 referencias.

Vademécum del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España (CGCF) (http://www.cof.es/bot/): recoge información sobre productos farmacéuticos. Permite consultar las interacciones.

European Clearing Houses on Health Outcomes (ECHHO) (http://www. altaveu.chpt.es/echho/): es una iniciativa europea para crear bases de datos que reúnan todas las actividades y proyectos sobre evaluación de resultados en la atención sanitaria. El proyecto ECHHO en España dispone de su propia base de datos con referencias que incluyen la persona de contacto. La página anuncia la posibilidad de colaboración, facilitando la información sobre proyectos que se están llevando a cabo.

El INE (Instituto Nacional de Estadística) dispone en su página web (http://www.ine.es/htdocs/difu/catalogo/sanitari.htm) de un breve apartado de salud. Publica «Estadística de defunciones según la causa de muerte», que incluye datos sobre muertes fetales tardías.

Teseo (http://www.mec.es/teseo/): aunque no es una base de datos propiamente de medicina, conviene conocerla, ya que contiene las referencias bibliográficas y el resumen de las tesis doctorales leídas en las universidades españolas desde 1976. Está producida por el Centro de Proceso de Datos del Ministerio de Educación y Ciencia.


Video sobre la  búsqueda de literatura médica en Internet